jueves, 24 de mayo de 2012

Meditación sin T

Dime tú sin palabras
dónde la mariposa su mensaje escondió
entre paredes de roca y precipicios de espino,
sin pensamientos nuestro cuerpo quedó,
en un batir de sus alas
nuestras dudas también se llevó,
quizo alcanzarnos
mas tan rápido no voló,
entre eucaliptos y suspiros
su perfume destiló

como bendiciendo cada capullo
que entre ramas no floreció,
de lo supremo ella nos trajo
un regalo que jamás se extravió,
las errantes aves murmuran hoy
que de la mente un puente se abrió
y la tierra el cielo besó
en un labio ígneo de amor,
 y en las flores que abrazaron el sol

nuestro tiempo intacto permaneció.
(L.Zanni) 

viernes, 11 de mayo de 2012

De la ausencia de voz

Si en los decibeles de ese silencio
en que tus pasos transitan
hacia esos sublimes sueños
el aire en tu centro se anuda
ven hacia mi
que yo desataré el viento sin medida
para que jamás te condicione.
Si en un abismo insólito
sientes que algún día caerás,
con la fuerza de la persistencia
... en mis brazos no temerás.
No vagarás en la incertidumbre
que la materia propaga,
ni en la peregrina sensación
que el vacio de este mundo conlleva,
con el alma vestida de azul
volverás a tu estrella
donde renaceremos en majestuosa luz.
Una alabanza tu voz será
en la penumbra de otros pasos
cuando el amor se establezca
en los cimientos de un divino esplendor.
No habrán otros labios
que merezcan la humedad
de lo profundo del alma
en nuestra infinita bondad,
no habrán otras miradas
que anestesien el ansia
de sentir que todo es vano y severo.
No habrá dolor solo misterio,
porque tras oceános de tiempo
jamás tu rostro
se borró de mi recuerdo.

(l.Zanni)

lunes, 19 de septiembre de 2011

Señales


En el ínfimo perdigón
que al pensamiento dispara,
en el recuerdo que flotando
revive como oráculo la emoción,
en la impaciente ansia que nos incita
con abasallador recelo,
en la brisa primaveral
que nos añade un frágil suspiro,
en la prófuga hoja que despega
su último abrazo a los cimientos,
en el punto impreciso
donde la mirada enamorada se pierde,
en el etéreo puente que une dos seres,
en el pincel que inspira la forma inexistente,
en el traslúcido ventanal
que motiva un mudo verso,
en la flama que con ciego afán
se escabulle entre los vientos,
en el silbido que el ruiseñor
ofrenda entre ocultas ramas,
en el aroma que la lavanda
despide al aire con su danza,
en la estela de luz que se quiebra
en el mutable espejo del oceáno,
en el retrato antiguo
donde la memoria se sumerge,
se abre como capullo de zafiro
la señal que el amor nos brinda
para recordar su inmortal creacion.
(L.Zanni)

miércoles, 16 de marzo de 2011

No se perderá


No se perderá


el estigma del azafrán inmolado en la puerta del frío


ni el perfume vaciado de los campos de lavanda


ni la búsqueda de la maravilla hacia el faro hidrogenado,


no se perderá


la caricia etérea de la beluga aliviando el trayecto


ni el latido constante del océano exhumando su propiedad


ni la lealtad de las ballenas en el Samaná,


no se perderá


el cinturón de luces que el sol ofrenda en los polos


ni los designios eternos en las tierras incas


ni los vértices anestesiados de rayos en los desiertos,


no se perderá


el pulso de un beso en los ojos enamorados


ni los dedos agitados de sangre buscando el abrazo


ni el soneto que no arribó a su destino ansiado,


no se perderá 
la fuerza que del alma se desprende


para volver al amanecer de la vida


en cada latido a este mundo de luces y aroma.
(L.Zanni) 

viernes, 4 de marzo de 2011

Sueño de amor



Por qué praderas nuestra alma se interna,
cuántas vidas deben pasar para hallarnos
en el punto exacto que congela nuestra razón,
dilatando los hilos con que vinimos a escondidas.
Cuánto invierno soporta el alma,
cuánta lluvia derramada sobre mejillas oblicuas
brotan irresistibles para intentar ser felices.
Cada nuevo comienzo es un nuevo sol,
cada nuevo silencio un discurso ofrendado,
una luz, un sentimiento sereno,
se vierte, se esfuma, se condensa en nosotros,
perdidos en cada arboleda del pensamiento,
nos rendimos al amor que no llega,
nos perdemos en ilusiones que no serán,
pero seguimos resistiendo el vivir casi vacíos
procurando que el amor sea lo único
que llena el corazón en cada pradera que dejamos.
(L.Zanni)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Amada Inmortal


Eres la más elevada y hermosa de las virtudes,
principio y eternidad pura
de las más grande de las noblezas,
sensual ternura
que alimenta los sentidos en mi alma,
única, inmaculada,
en tu ser se encendieron las estrellas
y en dorada aureola
el sol te coronó con su dignidad.
Eres espejo sublime
que no refleja llanto ni paz entristecida,
santuario del templo
de amor primigenio y fecundo,
calor de madre, espíritu de ángel,
inocencia que no toca vanidades
ni sueños fugaces,
primera luz que aclara mis últimas dudas,
silencio acallado en el vientre materno,
ojos de divina inocencia,
fuego que consume súbitas mentiras y engaños,
el beso que no se extermina,
la roca que no se esparce en las costas,
el destello de sol y mercurio
que agita su humedad
en la profundidad de los bosques,
la mañana y la tarde
abiertas ante mi frente descalza de tiempo,
el aire de miles de rosas
cubiertas en tu cálido aliento de mujer,
el trigo y la savia,
mi sangre y tu pelo enredado en suaves arrullos,
la caricia que da vida,
el sueño que no arrebata,
mi última ilusión y mi más noble ambición,
eres simplemente el gran amor
que apasiona suavemente mi alma enamorada.

(L.Zanni)

martes, 23 de noviembre de 2010

Flotando



En el dintel del tiempo

tu cuerpo voló por las alturas,

sumido en su reposo

tu alma desnudó sus harapos.

Vieja fragancia

en canciones de cuna

tu mano al partir

perfumó en un sereno adiós.


Los ángeles susurraron tu muerte

cuando tu cuerpo aún no existía.


Sollozos lamentos dejó tu regreso

en el borde de la tarde mullida,

palideciendo las estrellas

con tus palabras ya perdidas.


Ecos enmudecidos

clavaron las sábanas

que tiñeron tu respuesta.


Dónde estará el relato perfecto

aquel que brotó de tus labios partidos,

dónde inexistente tus consejos

perdieron mis oídos sin volver a oírte.


Sólo en esta angustia

mi nombre proclama tu sangre.

Congénitas preguntas me inundan

dispersas y enmudecidas.

Tu voz prisionera,

tu presencia esparcida

promulgan su único efecto:

“Las sentencias se suspenden en el aire

como en el aire tu alma se va dormida”.

(a la muerte de mi padre)
L.Zanni

Variación de un poema de Benedetti

Variación de un poema de Mario Benedetti Mi táctica es mirarte atender lo que dices brindarte mi tiempo, contemplar lo que miras sentir lo q...