lunes, 4 de julio de 2022

Levántate y siempre respira

 No es sencillo surfear el dolor, las lecciones que la vida nos presenta, no es sencillo vivir envueltos en la materia cuando nuestra verdadera naturaleza descansa en lo que no vemos. No es sencillo permanecer erguidos cuando los golpes han sido uno tras otro y nos sentimos hasta desvalidos. Toda la fortaleza que poseemos es parte de aquello que no podemos apreciar con los sentidos, así como nuestras virtudes.

El momento es ahora, el de levantarse, el de continuar, el de florecer a la vida, a la sabiduría que se desprende de todo lo que hemos vivido.  El momento es ahora para mirarte al espejo y decirte que eres el resultado de tu persistencia y de tus capacidades. El instante es a cada minuto de tu día a día porque ese es el único tiempo donde existes y tomas conciencia de tu resistencia. Te haces inmortal cuando sabes que ninguna de esas batallas te ha vencido, te haces inmortal cuando comprendes que lo que te hace existir descansa en todo aquello que tus ojos no ven, pero que sabes que está en ti y te conecta con el todo como si fueras parte de una obra suprema que debes aprovechar. 

Levántate siempre y respira, eres, existes por sobre todo lo que has aprendido.


Escritor Leonidas Zanni Zabala




La pelota

 Cuenta la leyenda que el maestro Yong le pidió a su discípulo que tomara una pelota de tenis y la envolviera con lana. Cuando el discípulo terminó se acercó al maestro y le preguntó 

- Maestro ya terminé, ¿Para qué es esto ?

- Amado discípulo, ¿ Qué acabas de hacer ?

- Envolver una pelota con lana

- ¿ Y sigue siendo una pelota ?

- Sí, pero ya no se ve, está cubierta

- ¿ Y lo que la cubre le ha restado la propiedad de ser una pelota ?

- No, solo la ha cubierto

- ¿ Y qué ves entonces ?

- Una lana roja y una forma redonda

- Así es nuestra naturaleza, el alma está envuelta en una forma que no le resta su propiedad, pero al envolverla nos deja ver solo la forma y el color, y olvidamos lo que está dentro que es lo sustancial.


Escritor Leonidas Zanni Zabala





Nuestra oscuridad

No es fácil enfrentarnos con nuestra oscuridad, no es sencillo comprender lo que allí reside y aflora bajo ciertas condiciones y situaciones.

Vivimos en una zona de la vida donde todo parece rutinario y cada día es una réplica del anterior en cuanto a tareas y preocupaciones, en esa rutina no nos sentamos a pensar que haré diferente hoy, qué aprenderé de mi, qué conoceré nuevo del insondable mundo que está en mi mente y en mis emociones.
La oscuridad que llevamos se manifiesta, pero requiere del estímulo que nos invite a la rabia, a los miedos, a la tristeza. Nuestros ojos solo ven hacia afuera, mas dentro de cada uno existe un mundo que es tan extenso como el infinito, inexprorable por la ciencia y por la psicología. En el universo hay un 95% que está compuesto por materia y energía oscura, de lo cual la ciencia casi nada sabe. Así.tambuen en nosotros está ese mundo insondable, profundo, misterioso que jamás nos han enseñado a mirarlo ni a contemplarlo para conocernos, es más, se evita a lo largo de los años a enfrentarlo, a sanarlo. En esa oscuridad mora lo que somos en un 95%, todo está allí, traumas, rabias, miedos, dolores, el origen de nuestras dolencias, de nuestras aflicciones, también la conexión con el inmutable todo.
¿Qué hacemos para explorarlo ?
Observarnos con amor, llevar la atención hacia dentro tambien porque lo que sucede en la mente y en el corazón son parte del paisaje y de las situaciones que vivimos. El primer paso para conocer esa oscuridad es llevar la linterna de nuestra atención y descubrirnos, sin juicios, sin calificativos, como si estuviéramos explorando el territorio más inquietante de la vida, solo así podremos sentar las bases para una transformación en el extenso camino que nuestra alma emprende existencia tras existencia.

Leonidas Zanni



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Variación de un poema de Mario Benedetti Mi táctica es mirarte atender lo que dices brindarte mi tiempo, contemplar lo que miras sentir lo q...