Mi táctica es mirarte atender lo que dices brindarte mi tiempo, contemplar lo que miras sentir lo que te inspira, callar lo que te silencia.
Mi táctica es saber que nos conocemos que podemos hablar de todo, que nada nos limita ni perturba.
Mi táctica es esperarte como siempre lo hice, a que me veas, a que me reconozcas tan sólo en una mirada.
En cambio mi estrategia es mucho más sencilla, mi estrategia es que algún día, en algún instante de lugar y tiempo simplemente me abraces para decirme con tus ojos te amaré sin principio ni fin.