miércoles, 24 de noviembre de 2010

Amada Inmortal


Eres la más elevada y hermosa de las virtudes,
principio y eternidad pura
de las más grande de las noblezas,
sensual ternura
que alimenta los sentidos en mi alma,
única, inmaculada,
en tu ser se encendieron las estrellas
y en dorada aureola
el sol te coronó con su dignidad.
Eres espejo sublime
que no refleja llanto ni paz entristecida,
santuario del templo
de amor primigenio y fecundo,
calor de madre, espíritu de ángel,
inocencia que no toca vanidades
ni sueños fugaces,
primera luz que aclara mis últimas dudas,
silencio acallado en el vientre materno,
ojos de divina inocencia,
fuego que consume súbitas mentiras y engaños,
el beso que no se extermina,
la roca que no se esparce en las costas,
el destello de sol y mercurio
que agita su humedad
en la profundidad de los bosques,
la mañana y la tarde
abiertas ante mi frente descalza de tiempo,
el aire de miles de rosas
cubiertas en tu cálido aliento de mujer,
el trigo y la savia,
mi sangre y tu pelo enredado en suaves arrullos,
la caricia que da vida,
el sueño que no arrebata,
mi última ilusión y mi más noble ambición,
eres simplemente el gran amor
que apasiona suavemente mi alma enamorada.

(L.Zanni)

martes, 23 de noviembre de 2010

Flotando



En el dintel del tiempo

tu cuerpo voló por las alturas,

sumido en su reposo

tu alma desnudó sus harapos.

Vieja fragancia

en canciones de cuna

tu mano al partir

perfumó en un sereno adiós.


Los ángeles susurraron tu muerte

cuando tu cuerpo aún no existía.


Sollozos lamentos dejó tu regreso

en el borde de la tarde mullida,

palideciendo las estrellas

con tus palabras ya perdidas.


Ecos enmudecidos

clavaron las sábanas

que tiñeron tu respuesta.


Dónde estará el relato perfecto

aquel que brotó de tus labios partidos,

dónde inexistente tus consejos

perdieron mis oídos sin volver a oírte.


Sólo en esta angustia

mi nombre proclama tu sangre.

Congénitas preguntas me inundan

dispersas y enmudecidas.

Tu voz prisionera,

tu presencia esparcida

promulgan su único efecto:

“Las sentencias se suspenden en el aire

como en el aire tu alma se va dormida”.

(a la muerte de mi padre)
L.Zanni

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