Los malos se tomaron el planeta y mantienen al 90% de la humanidad a su merced, los buenos lo saben. Los malos tienen planes siniestros para ese 90% de humanidad, pero se colocan un disfraz de oveja para no delatarse, los buenos lo saben. Los malos establecen las leyes a su antojo, forman cofradías para poder ejercer su poder sobre ese 90%, los buenos lo saben. Los malos confunden a la humanidad, y emplean argucias como la controversia para no delatar sus fines maquiavélicos, los buenos lo saben. Los malos distorsionan todo lo sagrado y modifican y esconden todo lo que pueda despertar sospechas en esa humanidad, los buenos lo saben. Los malos insertan los carteles de drogas y medicina que no sana en esa humanidad para mantenerla controlada, los buenos lo saben. Los malos tienen esencialmente dos niveles los amos y los siervos y a través de ellos llevan a la humanidad a un deterioro moral y espiritual. A los malos no les interesa el despertar de la conciencia, ni la plenitud de esa humanidad, ni el desarrollo de su inteligencia y capacidades, solo mantenerla a raya para que no se revelen, los buenos lo saben. Los malos jamás erradicarán la pobreza, la delincuencia o las diferencias sociales porque son instrumentos para justificar sus nefastos poderes, los buenos lo saben. Cada cierto tiempo dentro de los buenos se levantan almas aguerridas que denuncian sus planes o simplemente muestran lo que realmente beneficia a la humanidad pero estas almas son silenciadas para siempre o anuladas de los sistemas (John F. Kennedy, Frank Suárez, Jacobo Grinberg, Nicolás Tesla, etc). Los malos no tienen límites y su idea es eliminar todo aquello que no esté alineado a sus planes o no les sirva, los buenos lo saben. Inventan guerras y virus para reducir esa humanidad adormecida. Los malos también alteran los sistemas de medicina y educativos con el mismo propósito, la humanidad no lo sabe, pero los buenos si. La humanidad apoya, defiende y da la vida por esos malos y hasta hace ofrendas a sus reinados, adoran a sus ídolos y artistas de arcilla, sin darse cuenta a quienes sirven, los buenos lo saben. Los malos manipulan todo a través de reingeniería social de tal manera que jamás esa humanidad sepa a quienes están defendiendo. Los malos conducen movimientos, campañas, organizaciones mundiales con títulos muy altruistas, pero detrás esconden sus garras mientras la humanidad está en contra de la vida o de la felicidad. Los malos saben que la humanidad es fácilmente domesticable con miedos, culpas e ignorancia, lo saben y lo aplican para convertirlos en sirvientes ciegos, los buenos lo saben. La humanidad cree que hay bandos, que hay izquierda, que hay derecha, que hay héroes, que hay líderes a quien adorar, lo que no sabe es que todos van al mismo banquete y se burlan de su ingenuidad. Los malos quieren dominar otros planetas, pero no tienen la tecnología apropiada todavía. La humanidad es parte de ellos porque la domesticaron y les.lavaron el cerebro, los buenos lo saben. Los buenos tratan de advertir a esa humanidad los planes, pero la humanidad actúa como un brazo más del mal que los hace desaparecer. Esa humanidad no sabe hoy a quién obedece y sirve, pero va a misa y pide perdón por lo que hace, para volver a sus filas obedientes a seguir sirviendo.
Los buenos lo saben.
Leonidas Zanni
