lunes, 10 de diciembre de 2007

El beso durmiente



Se durmió el arrullo arrobador
que sentenciaba tu indolencia,
se calmó extraviado de amor
el suspiro en tu boca teñida.
Nada nos hacía imaginar
hasta que un beso ofrendamos.
La ocasión de la espera
es la elocuencia del deseo.
Nada se procuró en tus labios,
nada de lo que fingimos en una sentencia.


De una quietud a un movimiento
nos evaporamos los sueños.

No pudimos abordar cada ilusión
con la misma ansia nutrida,
nos derrotó el amor
y con él casi burlones
se desfiguraban los suspiros.

Juntos no éramos arquitectos,
mil sueños diseñados
mendigando rosas se quedaron.

Sólo un tenue roce
nos concluyó el ansia durmiente
de lo que jamás quiso abrir sus ojos
y coronarnos de azul los últimos designios añorados.
(L.Zanni)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Variación de un poema de Benedetti

Variación de un poema de Mario Benedetti Mi táctica es mirarte atender lo que dices brindarte mi tiempo, contemplar lo que miras sentir lo q...